- La imagen de carromato o gabarra que muchas personas tienen del semirremolque no se corresponde con la tecnología que hoy se usa en estos vehículos
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Thomas Heckel, miembro del comité
de dirección de Kögel Trailer |
MADRID ─ En los primeros días de julio último, acudí, invitado por sus organizadores, a una sesión de trabajo sobre los diferenciales legales de velocidad en los automóviles organizada por la Fundación CETMO y que tuvo lugar en las instalaciones de la Fundación Francisco Corell, en Madrid. Durante dicha sesión de trabajo, uno de los participantes, catedrático emérito de la Universidad Politécnica, sacó a colación que, mientras los tractocamiones se habían beneficiado de un importante desarrollo tecnológico con el transcurso de los años, los semirremolques de que tiraban no habían experimentado un desarrollo similar y que el peligro de la temida tijera seguía persiguiendo cual espada de Damocles a todos los conductores de esos conjuntos articulados. Desde luego, sí es cierto que la imagen que el ciudadano común tiene de los semirremolques responde más a la de un carromato hecho por un herrero que a la de un vehículo muy sofisticado. La propia denominación de gabarra que se les da con frecuencia, contribuye quizá a que esa imagen se haya mantenido en tan bajo nivel.