♦ La conocida fábula enmarca en esta oportunidad las relaciones entre la industria del automóvil y el Ministerio de Hacienda
MADRID ─ Cuentan que una vez un escorpión le pidió a una rana que le ayudara a cruzar el río prometiendo no hacerle daño alguno. La rana accedió a ello y permitió que el escorpión se subiera a sus espaldas, pero cuando estaban ya en medio del río, el escorpión picó a la rana y ésta, sorprendidísima, le preguntó: ¿por qué me has clavado tu aguijón?, no ves que ahora moriremos los dos, ante lo que el escorpión contestó: no he tenido más remedio, es mi naturaleza. La fábula, que algunos atribuyen a Esopo aunque no hay seguridad de que fuera él su creador, se nos ha venido inmediatamente a la cabeza en cuanto hemos sabido de la airada respuesta de algunos estamentos de la industria del automóvil ante el reciente anuncio por parte del ministro Montoro de que Hacienda está estudiando gravar con nuevos impuestos a los vehículos de motor.

