🔸 Por fin una explicación clara de por qué la primera generación de este vehículo tenía una acusada tendencia a incendiarse
MADRID ─ Al comienzo de la primavera de 2022, publiqué en este blog un extenso artículo sobre los motivos del sonado fracaso del Ford Transcontinental que el constructor lanzó en Europa en 1975 y que dejó de producir ocho años después, dando pie a que el fabricante estadounidense abandonase el mercado europeo. El artículo en cuestión traducía otro publicado por Andrew English en el ejemplar de la revista británica Commercial Motor, correspondiente al 6 de octubre de 1988, es decir, 5 años después de que el Transconti dejara de fabricarse. El artículo de Andrew English recorría con detalle toda la problemática a la que tuvo que enfrentarse el Ford Transcontinental, pero, como me había pasado siempre que había indagado en la historia de este modelo, pasaba muy de puntillas sobre el fallo técnico responsable de que muchas unidades del mismo terminaran ardiendo. Afortunadamente, encontré hace unos días una nota en FACEBOOK, publicada por Goyo Gómez, un miembro muy activo de esta red social, cuya familia tuvo un Transcontinental y padeció en sus propias carnes el problema del fuego, nota en la que explicaba con toda claridad a qué se debía el dichoso problema y que reproduzco a continuación para contribuir a difundirla entre los amantes de la historia de los camiones.

















