🔸 Historia de un líder innovador y visionario que, desde 1899 a 1952, fabricó y vendió buggies, carros, automóviles, remolques, tractores agrícolas y, sobre todo, camiones, todos ellos con su propio nombre
MADRID ─ Hoy vamos a dedicar nuestra atención a un libro titulado Richard J. Corbitt and the Corbitt Motor Truck que cuenta, en inglés, la historia de dos de los tesoros de Carolina del Norte (Estados Unidos), en gran parte e inmerecidamente olvidados. Poco conocidos hoy en día, excepto por un grupo de aficionados, Robert Gabrick, autor del libro, considera que R.J. Corbitt y los camiones Corbitt merecen un destino mucho mejor. Durante más de medio siglo, desde 1899 hasta 1952, Corbitt buscó agregar transporte y camiones a las famosas tres T de Carolina del Norte: tabaco, textiles y madera (el lector dirá que madera no empieza por T y tiene razón, pero, en inglés, las tres T vienen de tobacco, textil y trees, que quiere decir árboles, una palabra española que tampoco empieza por T, pero que, en este caso, hace referencia a la industria de la madera).
