🔸 Evolución final de las turbulencias que en 1999 agitaban a la industria mundial del camión
MADRID ─ En febrero de 1999 la industria mundial del camión, casi siempre en proceso de consolidación, se veía sorprendida por la circulación de insistentes rumores que aseguraban que la compañía sueca Volvo estudiaba la posibilidad de lanzar una oferta para la compra de Navistar, el fabricante estadounidense de camiones que anteriormente había sido conocido como International Harvester (IH). Dada la cotización que en aquel momento tenían en bolsa las acciones de Navistar, que habían recuperado valor tras la crisis de ventas que padeció la compañía en años anteriores, los expertos estimaban que la oferta de Volvo tendría que rondar los 3.000 millones de dólares, menos de la mitad de lo que Volvo podría embolsarse por la venta a Ford de su división de turismos, desinversión ésta que, supuestamente, también se encontraba en estudio por el fabricante sueco, el cual no confirmaba ninguna de las operaciones comentadas.















