► Autoliv, el proveedor sueco de sistemas de seguridad para el automóvil, admite que un fallo de sus airbags podría forzar la revisión de 400.000 vehículos ► Takata podría abonar 960 millones para que las autoridades estadounidenses se olviden de una causa criminal contra la compañía japonesa por el fallo masivo de sus airbags
MADRID ─ Autoliv, el mayor fabricante mundial de sistemas de seguridad para el automóvil, ha advertido a las autoridades estadounidenses que entienden en materia de seguridad del automóvil (NHTSA), que un fallo detectado en algunos de los airbags que el proveedor sueco fabricó entre el 10 de abril y el 15 de octubre de este año, podría conducir a una revisión de cerca de 400.000 vehículos para ver si los dispositivos de este tipo instalados en los mismos pueden tener ese fallo. Lo malo es que Autoliv es la pieza clave en la solución del problema generado en estos últimos años por Takata, el proveedor japonés de airbags, y uno no puede por menos que preguntarse: ¿Y qué hacemos cuando, estando en el mar, nos arrojan un salvavidas que tiene un agujero?.






