► Su proyecto de construir su propia furgoneta eléctrica de reparto sin fabricar ni uno solo de sus componentes podría señalar el retorno a la vieja filosofía de construcción meccano
MADRID ─ En el comentario precedente, hacíamos referencia al movimiento que en las últimas décadas se ha registrado en la industria estadounidense de fabricación de camiones y, en especial en el ámbito de los motores que propulsan a éstos, en el sentido de abandonar la antigua filosofía de montaje meccano, abasteciéndose de gupos propulsores fabricados por especialistas como Detroit Diesel, Caterpillar y Cummins, para adoptar la típica filosofía europea de integración vertical en que el motor y otros muchos órganos mecánicos son construidos por los propios fabricantes de camiones. Pues bien, hoy vamos a comentar un caso que se ha producido recientemente en Europa y del que ya dimos información a mediados de agosto último, en el que una compañía logística alemana, Deutsche Post DHL, que se encarga del reparto de la paquetería y el correo postal de ese país, se había convertido en un fabricante de furgonetas eléctricas sin, curiosamente, fabricar ni uno sólo de los componentes que esos vehículos requieren; esto es, recuperando la filosofía de montaje meccano repudiada en estos últimos años al otro lado del Atlántico. Pues bien...

