🔴 Aunque el Scammell Scarab sea quizá el más representativo de unos vehículos que se produjeron durante más de 40 años, no fue el primero de ellos, honor que parece corresponderle al Karrier Colt
MADRID ─ En la primera mitad de los años 20 del siglo pasado, el transporte de mercancías de larga, media e incluso corta distancia ─lo que hoy llamamos cercanías─ se hacía por ferrocarril y luego la distribución local de los productos transportados corría a cargo de carromatos de tipo diverso que iban tirados por caballos. Eso obligaba a las compañías ferroviarias a mantener unas enormes cuadras en las que albergaban millares de tales equinos, a los que resultaba difícil reemplazar con los camiones que por entonces ya se construían porque estos eran enormes, lentos y muy poco maniobrables. Con los carros tirados por caballos era sin embargo sencillo negociar las esquinas más angostas y, además, llegados al almacén donde iba a descargarse la mercancía, el tiro de animales podía desengancharse mientras el carro era vaciado o cargado e ir a buscar un nuevo carro. Pero a los caballos había que limpiarlos y darlos de comer y eso cada vez era más costoso. Para solucionar el problema, el ingenio humano desarrolló los que más adelante se denominarían caballos mecánicos, que en poco tiempo terminarían por reemplazar a los carros tirados por animales. En los párrafos que siguen dedicaremos atención a la historia de los caballos mecánicos, complementando nuestras palabras con vídeos y fotografías que ilustren aquéllas.

