🔸 Lanzada cuando el mercado trataba de recuperarse de los efectos de la crisis de ventas de 1993, fue posiblemente uno de los productos más rodeados de rumores y especulaciones

MADRID ─ En la primeras semanas de 1995 empezaron a circular por la industria europea del camión los primeros rumores sobre la posibilidad de que Scania, el constructor sueco de vehículos industriales, se aprestaba a renovar su oferta de camiones lanzando la Serie 4, que reemplazaría a la Serie 3, la cual llevaba casi 15 años en el mercado. Estando, como estaban, empezando a salir de la crisis de ventas de 1993, la noticia supo a cuerno quemado a los importadores y distribuidores de la firma suecas que se apresuraron a desmentirla para evitar tener que comerse los numerosos vehículos de la Serie 3 que tenían en existencias si los transportistas decidían aguantar unos meses más ─los rumores hablaban de que la futura Serie 4 sería presentada en septiembre de ese mismo año en el Salón de París─ para renovar sus flotas. Pese a los desmentidos oficiales, la rumorología continuó desarrollándose sobre las novedades técnicas que, supuestamente, iba a incorporar la futura Serie 4.