♦ Evitan que la carbonilla perjudique el funcionamiento del turbocompresor, el filtro de partículas y el catalizador y que aumente el consumo de combustible
MADRID ─ Las acumulaciones de hollín y otras partículas contaminantes pueden dañar los motores, turbocompresores y otros elementos de los sistemas que se encargan de la reducción de emisiones contaminantes, lo que puede traducirse en reparaciones costosas. La eliminación de estos depósitos también puede contribuir a restaurar el rendimiento original del vehículo, devolviendo el consumo de combustible a su nivel original y reduciendo el peligro de un rechazo al pasar la ITV.









