jueves, 1 de junio de 2017

RECUERDOS DEL TRASTERO: EL AUTOBÚS PEGASO 6038 "PETROLERO"

Pegaso 6038, apodado petrolero por su resistencia y el peculiar sonido de
su motor Pegaso de 200 caballos. Su color rojo quería traer a la capital de
España la tonalidad característica de los autobuses londinenses

 Llegaron a Madrid en 1980 y en 1999 se despidieron de la ciudad y de la flota de la EMT, que llegó a contar con 884 unidades de este modelo


MADRID ─ A lo largo de dos décadas el Pegaso 6038 fue el rey de la flota de la Empresa Municipàl de Transportes (EMT) de Madrid. Su poderío sólo fue desafiado por el también Pegaso 5022, llegando a suponer, con 884 unidades, el 50 por ciento de todo el parque de dicha compañía en la década de los 80. Prestó servicio en la mayor parte de las líneas de la red y su característico color rojo y el peculiar sonido de su motor (un Pegaso 9107.00 de 200 caballos) fueron protagonistas de su paso por la capital española y, también de tres líneas de la flota de la empresa municipal de transportes de Alcobendas, ciudad colindante, por el norte, con la capital de España, donde el 6038 prestó servicio hasta 1985. Su dureza y resistencia les valió el apodo de petroleros, evocando a los gigantescos barcos que transportan el oro negro por los siete mares.

Era una evolución del Pegaso 6035, pero éste no tenía el respiradero del radiador que llevaba el 6038 delante. El 6035 había sido el primer vehículo que prescindió del cobrador, transfiriendo sus funciones al conductor por lo que fue denominado autobús de agente único. El prototipo del 6038 se presento en el Salón del Automóvil de Barcelona del año 1978. Se le definía como un nuevo concepto de autobús urbano, siendo carrozado inicialmente por Noge, en Arbucies (Gerona), y en sus folletos promocionales se aseguraba que en el 6038 se habían suprimido totalmente los reflejos en los cristales delanteros gracias a la calculada curvatura de los mismos, que se había tenido especial cuidado ala hora de diseñar la colocación de los mandos para hacer más relajada la conducción, que el asiento era anatómico, que gozaba de amplías ventanas y de gran visibilidad por las generosas lunas delanteras, etc. Todo eso en una época en que la mayoría de la gente al escuchar la palabra ergonomía pensaba que era un taco.

Según la Asociación de Amigos de la EMT y del autobús de Madrid en el año 2000 desaparecieron definitivamente de las calles, para ser desguazados en San Martín de la Vega (Madrid), repartidos como ayuda humanitaria por Marruecos o Cuba o conservados por asociaciones y empresas municipales de transporte. Algunas unidades se mantuvieron en circulación hasta 2005 como vehículos de prácticas.

Un ejemplar del Pegaso 6038 estuvo expuesto en la Feria Internacional del Autobús y el Autocar que se celebró la semana pasada en el recinto ferial de Madrid (IFEMA).