lunes, 23 de junio de 2014

MEGAPROVEEDORES... MEGACONSECUENCIAS

- GM afronta una llamada masiva a revisión que ya supera 20 millones de vehículos

- Los airbags defectuosos de Takata causan estragos entre los fabricantes japoneses


Hasta 511.528 unidades del prestigioso Chevrolet Camaro
han sido llamadas a revisión por un sistema
defectuoso de llave de contacto
MADRID ─ Forzados por los propios fabricantes de vehículos, que les presionaban para recortar más y más los precios de los componentes y sistemas que les vendían, los proveedores de estos equipos se vieron obligados a realizar una profundísima consolidación durante al menos la última década y media. Uno de los primeros frutos de esa consolidación ─predicho en su momento por algunos analistas─ fue que el poder cambió de manos: de ser los que imponían las condiciones, los fabricantes de automóviles, previamente transformados en buena media en estructuras con una fuerte carga comercial, en cierta forma superior a la actividad fabril en algunos casos, pasaron de ser los que imponían las condiciones a los proveedores a ser los que se veían obligados a aceptar lo que decían sus proveedores: se había dado la vuelta a la tortilla.

Otro de los frutos ─por otra parte, esperable─ de esa consolidación ha sido el nacimiento de megaproveedores que suministran a todos  los fabricantes de automóviles los elementos del primer equipo y que controlan con marcas ad hoc gran parte del negocio del recambio, de la posventa. Y de esa megaconcetración están surgiendo ahora megaconsecuencias.

Aunque el tema de la posventa es un asunto tabú para la inmensa mayoría de los medios especializados que siguen en España el mundo del automóvil, es posible que el lector haya llegado a enterarse de que, por ejemplo, General Motors (GM) lleva llamados a revisión en lo que va de año más de 20 millones de vehículos, con una buena parte de ellos afectada por un sistema de contacto o puesta en marcha del motor suministrado por Delphi, uno de los mencionados megaproveedores, aunque la última crisis lo hiciera descender del liderazgo mundial de proveedores de equipos y componentes unos cuantos puestos.

Es cierto que en el caso de GM la culpa no parece estar sólo del lado de Delphi, sino que hay indicios de que el fabricante de automóviles no hubiera dado al asunto la importancia debida e, incluso, de que hubiera estado ocultándolo durante muchos años (algunos de los vehículos llamados tienen una década de edad).

La llave de contacto del diablo

Para quienes no sepan en qué consiste el problema, diremos que se trata de que cuando se ha puesto en marcha el motor y el vehículo se pone en circulación, la inercia de un llavero demasiado pesado puede hacer que en un frenazo o en un acelerón la llave de contacto vuelva a la posición de vehículo parado con las consecuencias que se puede uno imaginar, que van desde quedarse sin servoasistencia en los frenos y la dirección, a que se anulen los airbags o incluso a que se bloquee la dirección. Según  parece, un sistema de contacto que corrigiera ese fallo habría costado un dólar más por unidad, unos 75 céntimos de euro, pero claro, eran muchos, había que hacer público el asunto, etc.

La propia GM reconoce que puede haber habido 14 víctimas mortales a consecuencia de ese fallo, detectado inicialmente en el Chevrolet Cobalt y luego localizado también en otros modelos de GM. Rápidamente se han formado asociaciones de víctimas o familiares de éstas que quieren ser indemnizadas por los daños supuestamente derivados de la llave de contacto del diablo, como han dado en llamarla en Estados Unidos. Parece que el número total de víctimas podría llegar a 74, según algunas de aquellas asociaciones y en Internet pueden encontrarse fotos de algunas de ellas. Particularmente triste, al menos para el autor de estas líneas, era la de un bebé de un año, en una camilla de hospital con respiración asistida y que supuestamente había quedado paralítico de cintura para abajo por uno de esos accidentes.

Si no es de recibo que, por lo que se ha leído hasta ahora, la justificación que da GM sea algo así como que los unos por los otros, la casa sin barrer, (aunque se haya despedido a 14 empleados de la compañía), también está empezando a preocupar en los medios de comunicación estadounidenses la extraordinaria lentitud con que se está procediendo a sustituir el sistema de contacto defectuoso, ya que hasta este momento sólo se han reemplazado unos 155.000 de ellos. ¡A ese ritmo, los 2,6 millones de unidades de la primera llamada a revisión pueden llevar casi dos años!. Es evidente que ponerse a fabricar masivamente el nuevo sistema de contacto lleva tiempo, pero aún así...

A Takata se le humedece la pólvora de los airbags

El problema no es privativo de Norteamérica. En Japón, Takata, un proveedor de airbags para la industria del automóvil de todo el mundo, tiene locos a unos cuantos fabricantes de primer orden como Toyota, Nissan, Honda, Mazda, etc., que se han visto obligados a llamar a más de 5 millones de vehículos a revisión en las últimas semanas y en todo el mundo  porque sus airbags pueden no disparase adecuadamente en caso de accidente.

El problema de los airbags de Takata parece residir en que ─dicho en términos sencillos─ la pólvora que incorpora el sistema pirotécnico que los hincha en caso de accidente, está húmeda y ya se sabe lo que ocurre con la pólvora húmeda. Ya en abril del año pasado hubo llamada a revisión de otros más de 3 millones de vehículos (1,73 millones de Toyota y 1.14 millones de Honda) por defectos en los dispositivos de inflado de los airbags suministrados por Takata. Sólo Honda ha tenido que llamar a revisión por los dichosos airbags a 6 millones de vehículos desde 2008.

¿Y qué dicen en Takata?... Pues, sentimos mucho los problemas causados a nuestros clientes; nos hemos tomado en serio el asunto y vamos a reforzar nuestro control de calidad para prevenir que se repita (Kikko Takai, un portavoz de Takata a Bloomberg). ¡Deplorable!... Sobre todo teniendo en cuenta que parece haber algunas víctimas mortales derivadas del problema.