domingo, 10 de enero de 2021

IMPERIAL RACING, UN COCHE "ROBA OJOS", EL PENÚLTIMO CAPRICHO DE MI AMIGO ANDRÉS

🔸 Tendría dos modalidades de propulsión: con motores eléctricos en los ocho cubos de rueda o por motor de combustión interna con tracción al último eje

MADRID ─ La primera impresión que el lector puede tener al ver la fotografía que abre este artículo podría muy bien ser la de que estamos ante un juguete, quizá un regalo atrasado de los Reyes Magos. Pero no, lejos de eso, se trata de un proyecto que acaricia la siempre inquieta mente de mi amigo Andrés. Él lo define como un coche roba ojos, un vehículo que, al pasar, arrastra tras de sí todas las miradas al tiempo que deja tras de sí la aguda huella acústica de su motor de gran potencia, a semejanza de lo que ocurre con los de marcas que están en la mente de todos: Ferrari. Lamborghini, Bentley, etc. Mi amigo Andrés maneja la posibilidad de construir el Imperial Racing, que es como en principio ha bautizado a este vehículo, en pequeñas series con el fin de integrarlo en la promoción Un millón, casa y coche que ha lanzado en sus cadenas de supermercados, casinos y hoteles, una campaña con la que pretende 
incrementar la afluencia de publico y subir las ventas.

Se trataría  en principio de un vehículo de tracción a todas las ruedas (8X8) con motores eléctricos en los cubos de rueda, que también podría funcionar como un vehículo convencional de motor térmico con tracción solo en las ruedas del último eje (8X2).

El motor de combustión interna sería un Diesel extrarrápido de 8 cilindros en V y 10 litros de cilindrada que daría una potencia de 350 caballos a 3.500 revoluciones por minuto. Este motor, de baja compresión (15 a 1) llevará una bomba BOSCH electrónica. para no tener emisiones de óxidos de nitrógeno (NOX) e iría acoplado a una caja de cambios automática ALLISON WT de 6 velocidades adelante y marcha atrás que llevaría el movimiento al diferencial y este, a su vez, a dos semipalieres que moverían las ruedas del último eje.

Los ocho tubos cromados de escape directo, cuatro a cada lado y uno por cada cilindro pueden enmudecerse durante la marcha mediante un obturador que envíe a un silenciador normal para que el vehículo no haga nada de ruido o dejarse a escape libre, en la modalidad que mis nietos llaman de tirarse el moco, para llamar la atención, me explica Andrés.

En la modalidad de tracción eléctrica, se aplicarían los embragues de los palieres traseros y se desconectaría la cadena cinemática de combustión interna para trabajar solo con la batería y los 8 motores eléctricos. La potencia con este tipo de tracción podría ser de hasta 170 caballos por rueda y la velocidad máxima alcanzaría los 360 kilómetros por hora.

Son motores con reductor planetario enfriados por agua y freno neumático de disco incorporado. Los frenos van accionados por rotocámaras Bendix y con válvulas distribuidoras proporcionales.

Y el circuito tiene además una derivación que acciona un alerón o spoiler trasero el cual al pisar el freno gira 55 grados y se opone al sentido de marcha del coche.

Cuando las baterías están al 40 por ciento, se enciende el motor Diesel, el cual lleva un generador eléctrico de imanes permanentes que permite recargar las baterías. Estas tienen una autonomía de 1.000 kilómetros, pero, si se va dando caña al vehículo, Andrés cree que sólo aguantarían 750.

Suspensión neumática independiente

La suspensión de las 8 ruedas es independiente, con dos balonas neumáticas en cada rueda  pero el circuito neumático está montado de tal forma que cuando la primera rueda pisa un tope o un bache, no transmite el movimiento al vehículo, sino a la segunda rueda y la segunda hace lo mismo con la tercera.

Imaginate un desnivel de 10 centímetros: a la carrocería del coche solo le llegarían 25 milímetros de movimiento vertical; y una buena parte de esto la absorbería la flexión de los neumáticos, me subraya Andrés 

Y hablando de neumáticos, el roba ojos de Andrés llevaría cubiertas de medidas 22,5 pulgadas, como las de un camión pero con solo 4 capas de lona y baja presión: de 15 a 20 bar.

La dirección es hidráulica y el ángulo de giro de las ruedas va disminuyendo progresivamente de eje en eje de acuerdo con la relación Akkerman.

Andrés me llama la atención sobre el hecho de que este coche no tendría puertas, ya que la puerta es el propio parabrisas que se abate hacia adelante pero con un cilindro hidráulico. Sin embargo, sí lleva ventanillas, que deslizan hacia adelante. Y, como buen deportivo, solo lleva dos asientos.

En California hay mucho loquillo ,que no sabe qué hacer con su dinero y le encantaría tener un monstruito como este. Y en los casinos pues se sortean coches extravagantes para inducir a que la gente se gaste la pasta en las ruletas a lo ganso, concluye Andrés.