domingo, 31 de enero de 2021

GKN AUTOMOTIVE CERRARÁ SU FÁBRICA DE BIRMINGHAM Y DESPEDIRÁ A MÁS DE 500

🔸 Melrose Industries, que compró la compañía británica hace menos de 3 años, dice que la planta no es competitiva

Actualizado el 01.02.2021 a las 13:17
Vista en sección de una transmisión GKN para automóviles híbridos
MADRID ─ GKN Automotive, el fabricante británico especializado en transmisiones para el automóvil, ha anunciado que, en el plazo de 18 meses, cerrará su planta de la ciudad de Erdington, próxima a Birmingham debido a que son unas instalaciones no competitivas en las actuales condiciones del mercado mundial de equipos y componentes para el automóvil. El cierre supondrá la pérdida de 519 puestos de trabajo. Se da la circunstancia de que GKN Automotive fue comprada en la primavera de 2018 por Melrouse Industries, una sociedad también británica especializada en comprar compañías para sanearlas y luego venderlas como un todo o por partes, que pagó por ella 8.100 millones de libras esterlinas (unos 9.147 millones de euros al cambio actual).

La elaboración de los equipos (ejes de transmisión) que se venían fabricando en la planta de Erdington será repartida entre otras plantas europeas de GKN Automotive, que cuenta con 56 fábricas y 58.000 empleados en todo el mundo (6.000 de ellos en el Reino Unido).

La noticia ha pillado totalmente por sorpresa a los empleados de GKN Automotive, en cuyos oídos aún resonaban las intenciones de prosperidad manifestadas por Cristopher Miller, presidente de Melrose Industries cuando esta adquirió la compañía británica en 2018.

Transmisión GKN para vehículos de propulsión eléctrica
GKN es una compañía de gran solera pues fue creada en 1759 y se ha mantenido activa no sólo en el campo del automóvil sino también en el frente aeroespacial, habiendo participado en la construcción del celebérrimo Mini y del no menos popular caza Spitfire.

Precisamente fue el sector aeroespacial y los acuerdos suscritos en Estados Unidos ─donde GKN participa en la construcción del cazabombardero F-35 para el ejército estadounidense, un proyecto en el que también está inmerso el Reino Unido─ los que originaron los problemas financieros que conducirían a la compra de GKN por parte de Melrose Industries y forzarían la dimisión de Kevin Cummings, director ejecutivo de GKN Automotive.

La nueva directora ejecutiva, Anne Stevens, que había trabajado para Ford, diseñó un plan para fusionar la división de cadenas cinemáticas de GKN con Dana, el proveedor estadounidense de componentes para el automóvil, y crear una nueva empresa en la que GKN tendría una participación del 47 por ciento, amén de recibir un pago de 1.280 millones de libras por parte de Dana, pero el plan no resultó suficientemente atractivo para el accionariado de GKN, un 52 por ciento del cual optó por aceptar la oferta de Melrose Industries.

El cierre de la planta de Erdington puede tener repercusión en España, ya que la planta británica es abastecida desde GKN Driveline en Vigo, la mayor de las cinco plantas que GKN Automotive tiene en España. Esta planta, la antigua Indugasa que Seat y Citroën crearon en 1973, fue adquirida por GKN Automotive en 1986 y produce juntas homocinéticas y transmisiones para vehículos de tracción delantera, trasera, a las cuatro ruedas y vehículos industriales.