viernes, 26 de septiembre de 2014

EL OCASO DE LA INFORMACION

😈 Las ruedas de prensa se han ido convirtiendo en espectáculos de autocomplacencia para los CEO de turno en que el mensaje tiene un contenido mayormente publicitario, escasamente informativo



HANÓVER ─ Analizando el desarrollo de las distintas ruedas de prensa a las que he asistido en la presente edición del Salón de Vehículos Industriales que se está desarrollando en esta ciudad del norte de Alemania, no puedo por menos que lamentar el nefasto efecto que la victoria del marketing sobre la comunicación está teniendo también sobre aquéllas. Estas ruedas de prensa no son como las de antes; entonces tenías que aguantar hasta el final por que lo mismo se les ocurría cerrarlas anunciando que acababan de lanzar una OPA sobre uno de sus rivales. Ahora puedes irte en cualquier momento, pues no vas a perderte nada, se lamentaba un colega también con muchos tiros pegados en el mundo de la información sobre vehículos industriales.

En efecto, tras escuchar ese comentario se me vino a la cabeza aquel 15 de enero del año 1999, a primera hora de la mañana, cuando en la rueda de prensa de Volvo Trucks en el Salón de Vehículos Industriales de Bruselas, Karl-Erling Trogen, a la sazón responsable del fabricante sueco, se descolgaba con la noticia de que, a escondidas, se habían hecho con el 12,9 por ciento del capital de Scania que les daba el control del 13,5 por ciento de los votos en su sempiterno rival y anunciaba su intención de que eso fuese el comienzo de una integración más completa de ambos fabricantes.

Carreras por los pasillos, ruedas de prensa improvisadas, cambios en todos los horarios previstos, los ejecutivos de Mercedes-Benz pasándose de unos a otros el comunicado oficial que Volvo Trucks había entregado a la prensa tras el anuncio de Trogen... Una de las ruedas de prensa demoradas sobre la marcha fue precisamente la de Scania y cuando, finalmente, Leif Östling su presidente ejecutivo en aquel momento y por muchos años después, aparecía ante los periodistas que esperábamos ansiosos su reacción al anuncio de Volvo Trucks, lo hacía casi desencajado, rojo de ira hasta trabarse al responder a las preguntas de los informadores. ¡Qué tiempos!

En 2006, los informadores aún manteníamos un mínimo de dignidad y cuando en el Salón de Hanóver de aquel año, al requerir información a los máximos responsables de Volkswagen, MAN y Scania sobre la OPA que los de Múnich habían lanzado un par de días antes sobre el constructor sueco, recibimos el mensaje de No comment!, todos pensamos Si no hay respuestas, no hay preguntas, y nos levantamos al unísono abandonando las respectivas ruedas de prensa. Eso sí, el representante de Scania Hispania insistía en retenernos allí para escuchar una soporífera charla sobre las ventajas del alcohol como combustible en los vehículos industriales. ¡Esa reacción ahora es impensable!


Wolfgang Bernhard estuvo serenado y comedido en sus
comentarios y respuestas. Casi lo preferimos cual
elefante en una cacharrería
Serenado y comedido

Volviendo al presente Salón de Hanóver, hasta Wolfgang Bernhard, el actual mandamás de Daimler Trucks, la división de vehículos industriales del poderoso grupo alemán,nos castigaba a los periodistas con una lectura de alto contenido promocional de sus productos mucho más adecuada para una convención de vendedores. ¡El, tan acostumbrado a la extemporaneidad y a soltar comentarios, en ocasiones sin demasiado fundamento, como el bastante reciente de que Volkswagen estaba estudiando adquirir Paccar, que hizo correr ríos de tinta pese al radical desmentido de las dos partes implicadas. Lo mismo su presidente y protector, Dieter Zetsche, le ha llamado al orden y le ha leído la cartilla para que se limite a lanzar comentarios anodinos a los medios de comunicación.

Por cierto que, estando en la rueda de prensa de Fiat Professional ─que junto con las de DAF y MAN, ésta en el turno de preguntas, han sido las únicas en que hemos visto que se nos daban cifras sobre la marcha del mercado y las tendencias del mismo─ otro colega se quejaba de que nos tuvieran secuestrados durante 30 ó 45 minutos escuchando la charla en cuestión. Lo está leyendo en esa pantalla transparente, o sea que lo tienen escrito; ¿Por qué no nos lo mandan por e-mail sin ocuparnos un tiempo del que estamos tan necesitados?. A lo que yo respondí: ¿Es que aún no te has dado cuenta de que nuestro papel en estos actos es el de actuar como palmeros?. ¿No te has percatado de que sus departamentos de marketing los montan para dar a sus señoritos su momento de gloria, su baño de multitudes?.


Un momento de la rueda de prensa de Fiat Professional
Para que quienes nos hayan honrado con su lectura hasta este punto puedan valorar debidamente la importancia que el tiempo tiene en el Salón de Hanóver, conviene explicar que se trata de un certamen gigantesco por cuyo interior hay hasta líneas de autobuses que discurren entre los pabellones para que el público y la prensa puedan ganar tiempo durante su visita.

El problema es que como quienes organizan esos saraos son conscientes de que en la mayoría de los casos son infumables, se niegan a entregar a los informadores la documentación que tienen preparada para la prensa hasta que su correspondiente rueda de prensa ha concluido. Los periodistas, quizá pensando ingenuamente que todavía hay alguna posibilidad de que digan algo noticioso y conscientes de que si dejamos la recogida del dossier de prensa para otro momento, corremos el riesgo de quedarnos sin él, aguantamos estoicamente la chapa charlando entre nosotros hasta que recogemos nuestro pen-drive y salimos zumbando.

Como en la tele

Sí, en el fondo, las ruedas de prensa se han convertido en shows marketinianos, para el cultivo de ciertos egos, mayormente los de los señoritos respectivos. Así, en una de esas pantallas transparentes en las que el que se dirige a los periodistas va leyendo lo que quieren que diga, pudimos ver desde un ángulo indiscreto que, intercaladas en el texto, aparecían indicaciones de Aplauso, señalando el punto en que había que hacer una pausa para dar entrada a la clá encargada de desencadenar el aplauso enfervorecido de la mayoría de los allí presentes... Cómo en la tele y, antiguamente, en la radio.

Y para que este comentario no resulte demasiado largo, que ya lo es bastante, relataremos una situación que demuestra cómo a veces, en medio de tanto derroche de medios, se descuidan detalles elementales que pueden malograr el espectáculo. En la rueda de prensa de Iveco, el presidente de esta compañía italiana, Pierre Lahutte, cerraba su charla tirando de la cortina que hasta ese momento había ocultado a la vista de todos el Vision, un concepto de furgón que reúne las últimas tendencias en el desarrollo tecnológico.


Iveco Vision: ¿un furgón del futuro para
la paquetería de siempre
Música de la Guerra de las Galaxias, iluminación interestelar, Lahutte que pulsa el mando a distancia para que se abra la puerta lateral y cuando uno esperaba que de allí iba a salir algún personaje famoso de las películas de ciencia-ficción o algún contenedor sideral, los que nos encontrábamos de ese lado apenas pudimos contener la carcajada. Lo que había en la plataforma de carga eran unas cajas de cartón amontonadas con el logo de DHL. ¡Muy limpitas, pero de cartón!.

No es que alguien las hubiera dejado allí olvidadas... ¿o sí?. Desde luego tenían todo el aspecto de contener el material promocional que iba a usarse a lo largo del certamen, pero Iveco no tuvo el menor pudor en abrir luego las puertas posteriores del Vision de par en par para que todo el mundo pudiera verlas. ¿Es que no había otro sitio en el stand del constructor italiano para dejar esas cajas?.

De seguro que si le hubiéramos hecho notar la discordancia a alguien del departamento de eventos de Iveco, tras reponerse del sobresalto inicial, nos habría contestado enseguida: Pues claro, es que el mensaje consiste en que se trata del vehículo del futuro para la actividad del presente.

¿O no?. ¡Huy, perdón!... Se nos había olvidado que ya no hay turno de preguntas y respuestas.