viernes, 7 de julio de 2017

RECUERDOS DEL TRASTERO: DE GOTTLOB AUWÄRTER A NEOPLAN

Estructura en madera de una carrocería destinada a vestir a un Opel Blitz
de 1936, un vehículo propulsado por un motor de 75 caballos

Una marca que pasó de hacer sus carrocerías de madera a convertirse en paradigma del lujo y la innovación tecnológica


MADRID ─ En 1935, Gottlob Auwärter hijo decidió establecerse en Möhringen, cerca de Stuttgart (Alemania), como carrocero de vehículos para el transporte colectivo de viajeros, trabajando sobre chasis de distintos fabricantes y construyendo su carrocería con elementos de madera que más adelante serían reemplazados por chapas de metal. Desde el primer momento, los vehículos carrozados por Auwärter destacaron por su elegancia y calidad. De hecho, el espíritu innovador de Auwärter quedaría demostrado al fabricar en 1953 su primer autobús de carrocería autoportante.

Apenas cuatro años después, en 1957, Auwärter volvía a la vanguardia de la innovación tecnológica en el campo de la construcción de autobuses montando las primeras suspensiones neumáticas independientes que se veían en los ejes delanteros de estos vehículos que fueron exhibidas en el Salón del Automóvil de Francfort de ese año en su modelo Neoplan NH 9/10. Sí, sí, Neoplan, porque lo que hemos empezado a contar es la historia de esta marca, creada por la familia Auwärter. La mencionada innovación fue muy bien acogida por los pasajeros de estos vehículos que veían que con ella se mejoraba muchísimo el confort durante los viajes por unas carreteras que con frecuencia se veían salpicadas de baches.

Reconstrucción del Neoplan SH9-10 de 1957 en cuyos ejes delanteros
Gottlob Auwärter montó las primeras suspensiones neumáticas
independientes
Rompiendo moldes

En 1961, Albrecht Auwärter, el hijo mayor del fundador de la compañía, lanzó en el Salón de Ginebra el modelo Hamburgo de Neoplan, que rompía con las líneas quizá exageradamente redondeadas que hasta entonces habían dominado el carrozado de autobuses. El nuevo modelo había sido desarrollado por el heredero de la familia sueva en colaboración con Bob Lee, un compañero de estudios en la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Hamburgo. El modelo Hamburgo sería el inicio de una larga etapa de colaboración del joven Lee con la familia Auwärter.

Otro hito en la historia de Neoplan fue la aparición en 1967 del modelo Skyliner, el primer autobús de dos pisos para viajes a larga distancia, basado en un diseño que figuraba en la tesis doctoral de Konrad Auwärter, el más joven de los hijos del fundador de la compañía. El nuevo modelo, que se fabricó en dos versiones Do-Bus y Do-Lux, esta última más lujosa y confortable que la primera,  fue la estrella de la Semana del Autobús y el Autocar de Niza que se celebró aquel año. Desde entonces, el término inglés liner formó parte de muchos de los nombres de los modelos lanzados al mercado por Neoplan y se convirtió en una especie de sinónimo de autobús de lujo para grandes distancias.

En 1971, en un certamen similar al de Niza que tuvo lugar en el principado de Mónaco, fue presentado el modelo Cityliner, con el sobrenombre de high-decker, por llevar el piso de la plataforma de pasajeros dos escalones por encima del nivel del asiento del conductor, en lo que desde entonces pasaría a denominarse plataforma sobrelevada entre los carroceros de autocares. Unos cristales curvados que alcanzaban a cubrir una parte del techo conferían a los ocupantes del vehículo una visibilidad hasta entonces inimaginable. En 1973, sería lanzada una nueva versión de este modelo con dos ejes en la parte posterior.

El modelo Hamburgo de Neoplan fue diseñado por Albrecht Auwärter,
el mayor de los hijos de Gottlob, y Bob Lee, un compañero de estudios
en la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Hamburgo
También en 1973 apareció el Jetliner, el sustituto del Hamburgo y la compañía, dada la producción cada vez mayor se vió obligada a abrir una segunda fábrica aprovechando las antiguas instalaciones en que se fabricaba aquel diminuto modelo de coche que se llamó Goggomobil, en la ciudad de Pilsting, en la baja Baviera. Estas nuevas instalaciones, a las que se trasladó con su familia el benjamín de los Auwärter, se inaugurarían el primero de diciembre de aquel año.

El renombre de los productos Neoplan rebasó las fronteras alemanas y la compañía empezó a exportar sus vehículos a otros mercados. Llamativo es el caso de la República de Ghana, desde donde se formularon a Neoplan una serie de pedidos con importancia suficiente para que la empresa alemana se lanzase a la construcción de una fábrica de montaje de una serie especial de autobuses, denominada Tropicliner, que empezó a fabricar vehículos en diciembre de 1974 y que, por increíble que parezca, es fácil que aún siga construyendo en la actualidad unidades de esa serie; desde luego, en 2010, que es la última comprobación verificada, los hacía. 

La expansión exportadora de Neoplan tuvo especial éxito en Estados Unidos, lo que animó a los responsables de la compañía a establecerse en aquel mercado, inaugurando dos fábricas en 1981: una en Lamar (Colorado) y otra en Honey Brook (Pennsylvania).

Llega el piso bajo

En 1984 se lanzaron los primeros autobuses de piso bajo para usos normales (N 814), aprovechando una técnica de construcción que ya venía siendo utilizada desde tiempo atrás en los autobuses que Neoplan fabricaba especialmente para los aeropuertos, un sector de actividad en que los vehículos de la marca eran muy apreciados por su baja altura, elevada anchura y alta capacidad de transporte de viajeros, llegando algunos de ellos a construirse con un puesto de conducción en cada extremo del vehículo, para evitar las maniobras marcha atrás, siempre delicadas y especialmente peligrosas en un aeropuerto. El joven Konrad Auwärter también había usado esa técnica del piso bajo en sus primeros Do-Bus.

El Neoplan MIC, acrónimo alemán de Metroliner en fibra de carbono, fue
el primer autobús en que la estructura de celosía iba hecha en
ese material en lugar de con acero
La técnica del piso bajo, que a primera vista parece no ofrecer dificultades importantes, es mucho más complicada de lo que puede parecer y de hecho muchos competidores de Neoplan no la incorporarían a sus productos hasta bastantes años después, teniendo que conformarse en el ínterin con una solución mucho más económica, conocida con el nombre técnico  de low-entry.

En el congreso que la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) celebró en Lausanne en 1987 y cuando aún el primer desarrollo de piso bajo de Neoplan era objeto de los más enconados debates entre los constructores de autobuses de todo el mundo, el constructor alemán presentó una evolución de la idea, aún más innovadora que la inicial, echando con ella gasolina al fuego que Neoplan había encendido con su primer piso bajo. Sin embargo, al ver que los principales flotistas europeos de transporte urbano de viajeros empezaron a formular a Neoplan los primeros pedidos de estos nuevos autobuses, los competidores de esta última no tuvieron más remedio que ponerse a trabajar para aplicar tan innovador concepto a sus propios vehículos.

Gottlob Auwärter fundó en 1935, cerca de la ciudad de
Suttgart, un carrocero que se iba a convertir en una de las
marcas más prestigiosas de autocares y autobuses
En 1988, Neoplan construyó el primer autobús con la estructura de celosía de la carrocería realizada sin acero, sólo en fibra de carbono, lo que reducía a la mitad la tara del vehículo, al tiempo que eliminaba una gran parte de los problemas de corrosión, al prescindir del acero, principal origen de los mismos. En 1994 aparecieron los primeros Metroshuttle N 4114 DE con piso bajo, unos autobuses urbanos impulsados por un sistema híbrido Diesel-eléctrico. 

Aunque este innovador modelo consiguió adjudicarse el premio de Autobús Internacional del Año 1995, lo cierto es que tuvieron que pasar quince años para que un autobús híbrido alcanzase niveles de fabricación dignos de ser considerados como producción en serie, algo que sucedió en 2010, ya con Neoplan integrada en la entonces MAN Nutzfahrzeuge, hoy MAN Truck & Bus. En años posteriores a 1995, de las cadenas de montaje de Neoplan salieron modelos como el Starliner (1996), un autocar de máximo lujo que se llevaría el título de Autocar Internacional del Año en 1998 y 1999, repitiendo en 2001 y 2002.

Excelentes técnicos, desastrosos gestores

Sin embargo, si la tecnología de Neoplan brilló en todo momento como una de las más vanguardistas de la industria del autocar y el autobús, su gestión nunca estuvo a la altura del nivel demostrado por su departamento técnico y los agujeros existentes en las finanzas de la compañía eran cada vez más difíciles de tapar. En 2001, concluiría el proceso de integración de Neoplan con MAN Buses que se había iniciado a finales de septiembre del año 2000. Mientras los contables de MAN trabajaban en el saneamiento de las cuentas de Neoplan, los ingenieros de esta última continuaron demostrando el altísimo nivel tecnológico que eran capaces de llevar a sus autocares y autobuses y otra prueba de ello fue la presentación de un nuevo Starliner en 2004, con un característico parabrisas curvado superior, que incorporaba ya avances en seguridad activa como el control de la velocidad de crucero o el avisador de salida de carril.

El nuevo Starliner se alzaría con el premio de Autocar Internacional del Año 2006. En 2010, al cumplir Neoman sus 75 años de vida, se lanz una serie especial conmemorativa Cityliner Spirit sobre el modelo Cityliner, una variante algo más económica del Starliner que, sin embargo, heredó de éste muchos de sus avances técnicos.

El Neoplan Metroshuttle fue el primer autobús híbrido Diesel eléctrico
Tras diversos ajustes en la actividad de autobuses y autocares de MAN, entre los cuales figuraron la creación de una organización independiente de los camiones que se denominó Neoman, las circunstancias de los últimos años, con una demanda muy reducida de estos vehículos llevaron finalmente a que el negocio de autobuses y autocares se integrase en el de los camiones, en MAN Nutzfahrzeuge, una compañía que, recordamos, en la actualidad se llama MAN Truck & Buses.

En sus 82 años de historia, Neoplan se ha convertido en paradigma de la exclusividad y el lujo en el mundo de los autocares y autobuses, y sus vehículos forman parte de la flota de los personajes más potentados del mundo, como es el caso del rey de Arabia Saudí, o constituyen el medio de transporte habitual por carretera de organizaciones deportivas muy conocidas, como el club británico de fútbol Chelsea.