lunes, 21 de diciembre de 2020

LA RED DE CARRETERAS DEL ESTADO TIENE 2.160 KM CON RIESGO ELEVADO DE ACCIDENTE GRAVE O MORTAL

🔸 Huesca (25%), León (25%), Teruel (23%), y Orense (18%) tienen una proporción de tramos de riesgo elevado o muy elevado superior al doble de la media española (9%) 🔸 Por comunidades autónomas, encabezan la lista Aragón (18%), Asturias (14%), Galicia (11%) y Castilla y León (10%)

Riesgo de sufrir un accidente grave o mortal en la Red de Carreteras del Estado
MADRID ─ El Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) ha presentado la decimo octava edición del estudio de evaluación de carreteras EuroRAP con el que, un año más, se  analiza la accidentalidad en la Red de Carreteras del Estado (RCE). Este estudio identifica los tramos de carretera con mayor riesgo de accidentalidad grave o mortal en función de la cantidad de vehículos que circulan por ellos. Para elaborar el análisis, el RACC ha contado con la colaboración del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana y la Dirección General de Tráfico. Asimismo, este año el Club también ha analizado la evolución del riesgo de accidente en los últimos 10 años.

La presentación de este estudio se enmarca en un contexto de estancamiento de la accidentalidad que comenzó en 2013. Entre 2010 y 2019, el descenso de las víctimas mortales de tráfico ha sido de solo el 29%, lo que aleja a España del cumplimiento del objetivo de la Unión Europea (UE) de reducirlas en un 50% en la década 2010-2020. Solo las limitaciones de movilidad impuestas por la pandemia del covid-19 podrían conseguir que se alcance este objetivo. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de dar un nuevo impulso a la seguridad vial a través de nuevas medidas concretas y efectivas a corto y medio plazo, señalan desde el RACC. Entre estas medidas, figuraría la creación de un fondo extraordinario para mejorar los sistemas de seguridad de las carreteras.

El riesgo de sufrir un accidente grave o mortal 

La Red de Carreteras del Estado (RCE) tiene 2.160 km con un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal, lo que representa el 8,6% del total de kilómetros y un descenso de 2,4 puntos respecto al año anterior. 

En las últimas 8 ediciones del estudio, el número de kilómetros con un riesgo elevado o muy elevado se ha reducido del 18,4% (trienio 2010-2012) al 8,6% (trienio actual, 2017-2019). 

El riesgo global de sufrir un accidente grave o mortal en la RCE ha bajado un 8% en el último trienio. Este descenso es debido al aumento de la movilidad combinado con el ligero descenso de la accidentalidad grave.

El 15% de la red de carreteras convencionales (de calzada única y un carril por sentido) tiene un riesgo elevado o muy elevado de accidente grave o mortal. El nivel de riesgo en estas vías es mucho mayor que en las carreteras desdobladas, que no presentan tramos con estos niveles de riesgo. 

Las autopistas son las carreteras más seguras, con un 61% de la red con un índice de riesgo muy bajo, mientras que en las autovías es del 59%. 

Aragón, con un 18%, es la Comunidad que mayor proporción de km de riesgo elevado y muy elevado tiene en su Red de Carreteras del Estado y duplica la media española. No obstante, los ha reducido en 8 puntos respecto al estudio anterior. 

A Aragón le siguen Asturias (14%), Galicia (11%) y Castilla y León (10%). 

Madrid, es la única Comunidad Autónoma que no tiene tramos de elevado riesgo en su RCE, seguida por La Rioja y Murcia con solo un 4%. 

País Vasco y Navarra prácticamente no tienen km de carreteras pertenecientes a la RCE. 

Provincias con más riesgo de accidentalidad

En la clasificación de las 20 provincias con más riesgo, Huesca (25%) y León (25%) se sitúan como las provincias españolas con mayor proporción de km con riesgo elevado o muy elevado

Huesca y León, junto con Teruel y Orense, tienen una proporción de tramos de riesgo elevado o muy elevado superior al doble de la media española. 

Las comunidades autónomas con más provincias con carreteras de riesgo elevado son Aragón, con 2 de sus 3 provincias en el top-10, y Cataluña con 2 de sus 4 provincias. 

Conclusiones

Según el RACC, el objetivo de la UE de reducir un 50% las víctimas mortales en la década 2010-2020 está lejos de cumplirse a fecha de 2019, puesto que la reducción entre 2010 y 2019 ha sido de solo el 29%. Si bien la tendencia en los primeros años era la correcta, el descenso se ha estancado desde 2013 y solo las limitaciones de movilidad impuestas por la pandemia del covid-19 pueden conseguir que se alcance este objetivo, de forma artificiosa.

Respecto a la edición precedente del estudio, el número de kilómetros con riesgo de accidentalidad elevado o muy elevado se ha reducido del 11,0% al 8,6%, debido al descenso de los accidentes graves unido al incremento del tráfico.
 
En España, todavía quedan 2.160 km de riesgo elevado o muy elevado, lo que representa el 8,6% de los km de la Red de Carreteras del Estado.
 
Las 10 carreteras con más kilómetros de riesgo
 elevado (rojo) y muy elevado (negro)
Las autopistas y las autovías son las vías más seguras: el 61% y el 59% de sus kilómetros, respectivamente, tienen riesgo ‘muy bajo’ de accidente grave o mortal.

En cambio, las carreteras nacionales de calzada única, con un carril por sentido, tienen un 15% de sus kilómetros con un índice de riesgo elevado o muy elevado.
 
Aragón es la Comunidad Autónoma con mayor proporción de riesgo: el 18% de sus tramos de carretera tiene un riesgo ‘elevado’ o ‘muy elevado’, el doble de la media española (9%).
 
 En las provincias de Huesca y León, el 25% de los tramos de carretera tienen un riesgo elevado o muy elevado, lo que supera con creces la media nacional, que es del 9%.

Hay 55 carreteras españolas con al menos un tramo de riesgo ‘elevado’ o ‘muy elevado’. Sin embargo, tan solo 10 de ellas concentran la mitad (50%) de estos km de riesgo elevado y muy elevado.

En los últimos 10 años se ha producido un descenso general del número de accidentes con fallecidos y heridos graves, que ha sido más intenso en las vías convencionales (-52%) que en las vías de gran capacidad (-44%). 

En el capítulo estricto de mortalidad, en las autopistas no ha habido mejora alguna en la década 2010-19. 

Este descenso ha ido acompañado de un aumento del tráfico, si bien éste ha aumentado mucho más en las vías de gran capacidad (un 25%) que en las vías convencionales (9%). 

El riesgo en las autopistas y autovías se mantiene en el nivel muy bajo mientras que en las convencionales ha pasado de moderado a bajo entre 2010 y 2019. 

A pesar de ello, el riesgo en las carreteras convencionales es 3 veces mayor que en las autovías y casi 4 veces mayor que en las autopistas.

EuroRAP es un consorcio europeo que analiza el riesgo de accidentalidad de las carreteras con el objetivo de mejorar la seguridad vial. Su metodología, utilizada en más de 100 países, compara el número de accidentes graves y mortales de los últimos 3 años en un tramo de carretera con el volumen de vehículos que circulan por él (la Intensidad Media Diaria de Tráfico, la IMD). El estudio EuroRAP se publica cada año en España desde 2003 y evalúa más de 25.000 km de carreteras interurbanas de titularidad estatal.