martes, 30 de junio de 2020

EL PRIMER AUTOBÚS ELÉCTRICO DE MAN CUMPLE 50 AÑOS

🔸 La primera generación de este vehículo tenía una autonomía de 50 kilómetros o tres horas de funcionamiento


El primer autobús eléctrico de MAN, presentado en febrero de 1970,
fue desarrollado en colaboración con RWE, Bosch y Varta
MADRID ─ El 13 de febrero de 1970, MAN, el fabricante germano de vehículos industriales, presentaba su primer prototipo de autobús eléctrico, el 
750 HO-M10 E, construido en colaboración con las empresas RWE, Bosch y Varta. Tenía una capacidad de hasta 99 pasajeros y podía alcanzar una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora, lo que le permitía seguir el ritmo de los autobuses de la época propulsados por motor de combustión interna. La batería, que iba instalada en un pequeño remolque arrastrado por el vehículo, le confería una autonomía de 50 kilómetros y hasta tres horas de funcionamiento; después, la batería descargada tenía que ser sustituida por otra cargada, labor que requería el paso del autobús por una de las estaciones de servicio de RWE, una operación que sólo requería siete minutos.

Remolque en que iban las baterías que alimentaban el motor del
MAN SL-E, la segunda generación de autobuses eléctricos del
constructor alemán de vehículos industriales
En enero de 1971 y en el marco de un acuerdo firmado por MAN y 
la compañía municipal de transporte de Koblenz, ciudad alemana situada en el centro del país en la confluencia del Rin con su afluente, el río Mosela, para que el vehículo fuera sometido a una serie de pruebas prestando servicio regular de viajeros durante un año, el revolucionario autobús empezaría a rodar por las calles de Koblenz. En junio de 1971, el autobús eléctrico de MAN llevaba cubiertos unos 6.000 kilómetros en servicio regular sin fallas importantes.

Después de tan prometedora fase de pruebas, dos unidades del autobús eléctrico de MAN demostraron también su valía en los Juegos Olímpicos de 1972 en Múnich, transportando atletas entre el Parque Olímpico y la Villa Olímpica y viceversa durante 20 horas diarias.

Luctuosos sucesos

Desgraciadamente, esta experiencia quedó ensombrecida por los dramáticos hechos acontecidos en aquella edición de los Juegos Olímpicos. Los lectores más veteranos recordarán que un comando del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, secuestró a once miembros del equipo olímpico de Israel, reclamando la liberación de 234 presos en las cárceles de este país.

Inicialmente, los terroristas asesinaron a dos de los atletas israelíes, pero cuando se disponían a huir con los rehenes en un avión que les esperaba en el aeropuerto de Múnich, una operación poco afortunada de la policía alemana desencadenaría una masacre en la que murieron los otros nueve atletas judíos, un policía alemán y cinco de los ocho miembros del comando terrorista, siendo detenidos los otros tres miembros del mismo. 

Estos tres terroristas serían canjeados un mes más tarde por los ocupantes de un avión de Lufthansa, secuestrados por otro comando palestino con el fin de liberar a los tres miembros del comando de Múnich que habían sido arrestados por la policía alemana.

Un autobús eléctrico MAN SL-E prestando servicio regular por las
calles de la ciudad de Mönchengladbach, próxima a la frontera con
los Países Bajos, en la segunda mitad de los años 70
Se comprende que la gravedad de estos sucesos acabase con el impacto tecnológico y comercial que MAN buscaba con la presencia de sus autobuses eléctricos en aquellos Juegos Olímpicos.

Entre 1974 y 1979, una edición revisada del primer prototipo de autobús eléctrico de MAN, el SL-E estuvo prestando servicio regular de transporte de viajeros en la ciudad de Mönchengladbach, ciudad alemana próxima a la frontera con Países Bajos. Esta segunda generación del autobús eléctrico de MAN llevaba las baterías en un remolque mejorado con respecto al que se había utilizado en el primer prototipo del autobús.

Las baterías también eran más eficientes lo que elevaba la autonomía del vehículo hasta los 80 kilómetros y el reemplazo de las baterías descargada se hacía de manera automática.

Además de las ciudades mencionadas hasta aquí, aquellos autobuses eléctricos de MAN también prestaron servicio durante un tiempo en las ciudades de Francfort y Düsseldorf.