jueves, 18 de diciembre de 2014

NAVISTAR REDUCE SUS PÉRDIDAS PERO NO EVITA UN NUEVO BATACAZO EN BOLSA

- Su valor bursátil se he reducido un 8 por ciento desde comienzos de 2014 y un 13 por ciento en los últimos doce meses



La estadounidense. que Navistar fabrica los camiones
International, lleva nueve trimestres seguidos en pérdidas
MADRID ─ La estadounidense Navistar, fabricante de los camiones y motores International cerró el último trimestre de su pasado ejercicio fiscal, concluido el 31 de octubre de este año, con unas pérdidas netas de 72 millones de dólares (unos 58,5 millones de euros) que aunque son un 53,9 por ciento inferiores a los 154 millones de dólares registrados en el mismo trimestre del ejercicio fiscal previo ─lo que mostraría que los esfuerzos que la compañía viene haciendo por volver a los beneficios van por buen camino─ se convierten en el noveno trimestre consecutivo en números rojos y, sobre todo, han defraudado mucho las expectativas que en los resultados de ese último trimestre del pasado ejercicio fiscal habían depositado diversos grupos de analistas, que contaban con que Navistar volvería por fin a los beneficios. Como consecuencia de ello, las acciones de Navistar volvieron a bajar en bolsa.

Navistar, que cuenta con el multimillonario estadounidense Carl Icahn como uno de sus principales accionistas ─controla un 20 por ciento aproximadamente del capital de la compañía─ consiguió 3.010 millones de dólares de ingresos en el último trimestre de su ejercicio fiscal previo, frente a los 3.020-3.030 millones que habían previsto los analistas. La diferencia no es demasiado notable pero lo que probablemente haya descorazonado más a los inversores es que, aunque pequeños, se esperaban beneficios y se han obtenido pérdidas.

En efecto, las pérdidas de la actividad en el mercado norteamericano de vehículos industriales se redujeron muy notablemente, bajando de 355 millones de dólares en el último trimestre del ejercicio fiscal 2012-2013 a sólo 55 millones en el mismo trimestre del ejercicio 2013-2014, gracias a la recuperación de la demanda de camiones en ese mercado y a la reducción de los gastos derivados de las garantías del ya abandonado motor que pretendía cumplir las normas EPA 2010 sobre limitación de emisiones contaminantes sin aditivos como el AdBlue, y a que también se han recortado las cargas derivadas del recorte de estructura.

Pero fuera de Norteamérica las cosas no han ido tan bien y en su conjunto han arrojado pérdidas de 33 millones de dólares, muy por encima de los 8 millones del mismo trimestre del ejercicio fiscal previo, debido fundamentalmente a la contracción de los mercados sudamericanos y en particular a la venta de motores en esos mercados.

Al final, las que se han resentido, como decíamos, han sido las acciones de Navistar, que lleva perdido un 8 por ciento de valor bursátil en lo que va de 2014 y un 12 por ciento si se consideran los doce últimos meses. 

Continuando con su programa de reducción de costes, Troy Clarke, presidente ejecutivo de Navistar, ha anunciado que va a cerrar una fundición en Indianápolis (Estados Unidos) donde construye cilindros y culatas, lo que ha añadido una carga de 11 millones de dólares al balance del último trimestre del ejercicio 2013-2014. Se trata de una de las medidas que tenemos previstas para entrar en 2015 e una posición mucho mejor que la que teníamos al comienzo de 2014, dijo Clarke.

En el conjunto del ejercicio fiscal que concluyó el 31 de octubre de 2014, Navistar obtuvo unos ingresos de 10.650 millones de dólares, ligerísimamente por encima de los 10.620 millones del ejercicio previo. Sus pérdidas antes de impuestos sí mejoraron notablemente, bajando de los 974 millones a 556 millones. Y considerando las pérdidas netas, los resultados se mejoraron pasando de 844 millones a 579 millones.