viernes, 5 de diciembre de 2014

¿INOCENTADA DEL GOBIERNO A LOS CONCESIONARIOS?

- Los concesionarios españoles tendrán que adelantar 107 millones de euros, pues la prolongación del PIVE 6 no está dotada con fondos específicos, sino a cuenta de los previstos para el PIVE 7, y aún se les deben 5 millones de la tercera fase del PIMA Aire



Jaume Roura, presidente de FACONAUTO
MADRID ─ Nadie lo dice, pero es evidente que el gobierno español les ha adelantado un mes el día de los inocentes a los concesionarios, pues resulta que la supuesta aprobación de la hijuela del PIVE 6 hasta finales de 2014 con unos fondos de 70 millones de euros asignados a ella autorizada oficialmente en rueda de prensa por la vicepresidente del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el pasado 28 de noviembre de este mismo año en realidad no tenía dotación económica propia sino que los citados 70 millones eran a cuenta de los 175 millones que con anterioridad se habían asignado al PIVE 7, que empezará a funcionar en algún momento del primer trimestre de 2015. Desde luego, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) no ha recibido aún cantidad alguna para financiar la prolongación del PIVE 6 hasta finales de 2014. Vamos, que tiene toda la pinta de que a los concesionarios les han tomado el pelo.

Eso es al menos lo que se desprende de las declaraciones de Jaume Roura, presidente de FACONAUTO, la Federación de asociaciones de concesionarios oficiales de los fabricantes de automóviles que se venden en España formuladas en el marco de una rueda de prensa que ha tenido lugar hace pocos días en Madrid. De las declaraciones de Roura se deduce que, al no tener auténtica dotación económica, el PIVE 6 es en realidad un adelanto del PIVE 7, lo que obligará a los concesionarios a adelantar unos 107 millones de euros hasta mediados de marzo, que es cuando esperan reembolsárselos, suponiendo que la chapuza legal en que se está convirtiendo esto de los subsidios a la industria del automóvil no tome derroteros imprevistos.

Lo malo es que los fondos de los PIVE son como la sábana corta: si estiras de un lado, no te llega a cubrir el otro y claro, si cuando empiece oficialmente el PIVE 7, resulta que ya tiene gastado el 40 por ciento de sus fondos, pues lo que queda se agotará mucho antes y el propio Roura prevé que en tales condiciones y en el supuesto de que el nuevo PIVE empiece en enero, sus mermados fondos difícilmente van a llegar a finales de abril.

Pero no acaban ahí los problemas de los concesionarios con un gobierno que se está haciendo moroso en esto de los subsidios, pues aún habiéndose aprobado ya la cuarta edición del plan PIMA Aire para incentivar la demanda de vehículos comerciales ligeros, que supuestamente también entrará en vigor en 2015, resulta que aún no ha empezado a abonar a los concesionarios los 5 millones de euros que les debe desde marzo último de la edición precedente del PIMA Aire. 

Deudas acumuladas

Así que, entre pitos y flautas, PIVE 6, PIVE 6.5, PIMA Aire 3, etc., los concesionarios van a tener que adelantar 107 millones de euros. Sólo por la hijuela del PIVE 6, la coloquialmente llamada PIVE 6.5, el presidente de FACONAUTO calcula que los 27.000 vehículos adscritos a ella en la última parte del año suponen, a 1.000 euros por vehículo, 27 millones de euros por parte del fabricante y el concesionario (este último aporta el 40 por ciento de esa cifra). Como en los dos primeros meses de 2015 Roura estima que se pueden acoger otros 100.000 vehículos al PIVE 7, sumando y sumando deudas pasadas y futuras, llega a una deuda de 107 millones que no esperan que se les abonen hasta marzo del año que viene.

En estos casos suele decirse que si pueden adelantar esos millones es porque los tienen. Comercialmente eso no funciona así. Los tienen... que pedir. Afortunadamente la financiación no está demasiado cara; el problema es conseguir los créditos y eso puede representar un problema grave para algunos concesionarios. Además, aún en el caso de que los consigan, hay que afrontar los intereses y dada la pobre rentabilidad del negocio de los concesionarios y los recientes años de pérdidas, no será fácil afrontarlos.

En este sentido, el presidente de FACONAUTO recordó que en España cerraron 788 concesionarios y 1.498 agentes y talleres de servicio entre 2008 y 2013, y que los concesionarios españoles han perdido dinero en los ejercicios 2011, 2012 y 2013, no siendo hasta el cuarto trimestre de este último año cuando la rentabilidad volvió a ser positiva, aunque por muy poco. Para 2014 esperamos que esa rentabilidad alcance el 0,58 por ciento, aún muy lejos del 3 por ciento que necesitamos, algo que no espero que se produzca hasta 2020, si entonces se llega a una demanda anual de 1,3 millones de coches, dijo Roura.

El presidente de FACONAUTO se lamentó del funcionamiento de la posventa, la cual deberá ser reinventada pues los ingresos que tradicionalmente conseguían los concesionarios a través de ese canal son impensables en unos momentos en que los coches tienen tanta calidad y las garantías de tres años son tan comunes que cuando un cliente compra un coche nuevo no vuelve a pasar por el taller del concesionario hasta que no se cumple el plazo en tiempo o en kilómetros marcado por el fabricante para mantener la garantía del vehículo. Tanto es así que la facturación de los concesionarios por reparaciones en garantía ha caído un 85 por ciento en los últimos años, subrayó Roura.