jueves, 4 de diciembre de 2014

MAHINDRA ACUDE EN AUXILIO DE LA AGONIZANTE SAAB

- Aportará 5 millones de euros al mes hasta febrero de 2015, que es cuando la firma india piensa haber cerrado un acuerdo con el actual propietario del fabricante sueco de automóviles, el grupo chino-japonés National Modern Energy Holdings



La berlina Saab 9-3 con motor de gasolina se comenzó a fabricar en
septiembre de 2013, ya bajo el control de NEVS, con ánimo de
comercializarla en los mercados sueco y chino
MADRID ─ El grupo indio Mahindra & Mahindra podría protagonizar la enésima operación de rescate de Saab Automobiles, el constructor sueco de vehículos, cuya agonía se viene prolongando desde 2010, entrando en el capital de esta compañía como socio mayoritario, pero las experiencias previas hacen temer que se trate también del enésimo fracaso en semejante tarea.

Para comprender los motivos de que se reciba con bastante escepticismo la anunciada aportación financiera de Mahindra, es indispensable hacer un poco de historia de los avatares en que la marca nórdica se ha visto envuelta durante lo que va de la presente década.  Fue en el año 2000 cuando General Motors (GM) se hizo cargo por completo de Saab Automobiles, un pequeño pero muy conocido fabricante sueco de turismos en el que los americanos habían tenido una presencia financiera en años previos pero que en aquel momento atravesaba dificultades económicas graves a consecuencia de no tener la dimensión productiva que ya entonces era imprescindible para sobrevivir. A Saab no le fue del todo mal con el gigante americano, y de hecho fue en esa etapa cuando la firma sueca alcanzó su cota máxima de producción, 133.000 unidades en 2006. Pero llegó la crisis y las cosas empezaron a ponerse difíciles no sólo para Saab sino para toda la industria del automóvil y GM le dijo al gobierno sueco que quería marcharse de Saab.

Y entonces, en 2010, apareció Victor Muller, propietario del constructor holandés de coches superdeportivos Spyker ─creado en el año 1999 para revivir una antigua marca fabricante de carruajes creada en Holanda en 1880─ dispuesto a comprarle a GM sus intereses en Saab y a enderezar esta compañía sueca. No es que Spyker tuviera un historial como para respaldar su solvencia en una operación de este tipo, pues una de sus últimas hazañas había sido la de comprar en 2006 el equipo Midland de Fórmula 1 que tendría que vender al año siguiente a Force India, después de haber perdido un montón de dinero en la aventura, pero lo cierto es que GM se avino en principio a la operación.

Desgraciadamente, Muller no fue capaz de sacar adelante a Saab y durante su estancia al frente del constructor sueco estuvo continuamente acusando a GM de torpedear su labor, que más que sacar adelante a Saab siempre pareció estar mucho más encaminada a vender Saab a algún constructor chino ─Hawtai Motor, Pang Da y Youngman, fueron algunos de los que supuestamente más avanzadas consiguieron tener las negociaciones─ llegando incluso a ponerle un pleito al gigante americano por 3.000 millones de dólares (casi 2.500 millones de euros), demanda que fue desestimada por tribunal estadounidense. GM bloqueó la operación para evitar que su tecnología llegara a mano de sus rivales chinos.

Las filigranas financieras de Muller mientras dirigió Saab parecían no tener límite: le vendió Spyker al millonario ruso Vladimir Antonov, luego anunció que éste iba a formar parte del capital de Saab, estuvo en tratos con numerosas compañías chinas fabricantes de automóviles, como ya se ha dicho y sin duda podría escribirse un libro con todas ellas. Antonov terminaría por poner pies en polvorosa y con la asombrosa excusa de que había decidido volver a fabricar el Jensen Interceptor ─¿se acuerdan de aquel coche deportivo que tenía todo de aluminio, carrocería y motor?─ se alejó rápidamente de Muller, quien finalmente no pudo evitar la suspensión de pagos de Saab en diciembre de 2012.

El B6 Venator ha sido el último producto vendido por Spyker, un
pequeño superdeportivo con el que el fabricante holandés pretendía
alcanzar un elevado volumen de ventas con el que reponerse de
sus graves problemas financieros
Hagamos aquí un inciso para informar al lector de que hace apenas dos días que la propia Spyker NV, el pequeño constructor holandés de superdeportivos, ha presentado suspensión de pagos, después de que el mes pasado un tribunal holandés le obligara a abandonar la fábrica en que producía sus vehículos por no abonar el alquiler de la misma. Por cierto, que desde que abandonó Saab, Victor Muller había tratado de salir adelante produciendo el B6 Venator, un pequeño deportivo con el que aspiraba a aumentar los niveles de producción pero que llegó al mercado en un momento nada favorable para este tipo de vehículos.

Aparecen los chinos

A mediados de 2013, National Electric Vehicle Sweden (NEVS), una compañía creada por el grupo chino-japonés National Modern Energy Holdings, constructor de centrales de energía renovable, compró los activos de Saab Automobiles con intención de convertirla en una marca productora de vehículos eléctricos, pero el fallo de uno de los accionistas de NEVS, Qingbo Investment, que no aportó la prometida cantidad de 1.150 millones de coronas suecas (unos 124 millones de euros), termina por poner de nuevo en las puertas de la liquidación a Saab a comienzos del verano de 2014.

Pero NEVS consiguió a finales de agosto último que un tribunal sueco le concediese una ampliación de tres meses en el plazo que previamente se le había dado para tratar de reorganizar la atribulada compañía sueca, coincidiendo con los rumores recogidas en la prensa sueca de que una compañía asiática se mostraba dispuesta a prestar apoyo financiero a NEVS.

El 9-5 fue el último Saab desarrollado bajo el control de GM
Pues bien, parece que Mahindra & Mahindra, el constructor indio de automóviles, está dispuesta a hacerse con una participación mayoritaria de NEVS, aunque el acuerdo exige que la identidad de Mahindra no sea confirmada hasta que el citado acuerdo no se cierre del todo, algo que según fuentes de NEVS podría ocurrir en febrero de 2015. De momento, Mahindra aportaría mensualmente 5 millones de euros hasta que se cierre el acuerdo en febrero próximo en forma de crédito puente.

El juez interventor de la quiebra de Saab, Lars Eric Gustafsson, ha declarado que NEVS también está en tratos con otro constructor asiático de automóviles con el que podría establecer una sociedad conjunta y en medios próximos a las partes se asegura que ese segundo constructor asiático es la compañía china Dongfeng Motor.

Y para qué quieren Mahindra y Dongfeng estar en NEVS, Saab Automobiles o como quiera que se llame ahora el fabricante escandinavo de turismos ─al haber quebrado, NEVS no puede usar la marca Saab, ya que ésta pertenece al potente grupo sueco de defensa del mismo nombre─ ¿para construir los coches Saab o para hacerse con la red comercial y de asistencia técnica que ésta tiene en el mundo?. Si es para esto último, ya pueden darse prisa.