viernes, 14 de noviembre de 2014

VOLVO TRANSFIERE LA PRODUCCION DE PARTE DE SU MAQUINARIA DE OBRAS A SU FILIAL CHINA SDLG

- La medida supondrá la eliminación de unos 1.000 puestos de trabajo, mayormente en Brasil, Estados Unidos y Polonia, país éste en que será cerrada la fábrica


La producción de las cargadoras con retroexcavadora
de Volvo CE será transferida a la filial china SDLG
MADRID ─ Cuando Olof Persson, presidente ejecutivo del grupo sueco Volvo, que construye camiones y autobuses con las marcas Renault, Mack, UD, Eicher, Prevost, Nova Bus y la suya propia, amén de maquinaria para la construcción a través de su división Volvo CE (Volvo Construction Equipment) presentó a finales del mes pasado los resultados financieros de su grupo en el tercer trimestre de 2014, se vió claramente que ─ya a pleno régimen en su plan de coger el toro por los cuernos y recortar drásticamente los costes  para elevar la rentabilidad─ Persson pensaba meter ahora la tijera a su división Volvo CE la cual, pese a ser una de las que mayor margen operativo tiene en el grupo se ha visto muy perjudicada por la última crisis financiera y los abatares de la economía mundial.

Antes de continuar, debemos advertir al lector no experto que los coches Volvo (Volvo Car) hace ya años que no pertenecen al grupo sueco Volvo AB, al que ahora nos referimos, habiendo sido adquiridos por Geely, el constructor chino de automóviles.

Pues bien, como decíamos, Persson anunció al presentar a los medios de comunicación aquellos resultados financieros que el responsable de Volvo CE iba a dejar de formar parte de la cúpula directiva, para depender del responsable de su correspondiente área de negocios, y también que pensaba meter la tijera en los costes de su división Volvo CE ─de hecho, algunos analistas habían llegado a especular previamente con una una posible desinversión de los intereses del grupo sueco en el frente de la maquinaria de obras, algo que costaba bastante admitir por las sinergias que la división Volvo CE aporta al grupo al usar los mismos motores que sus camiones y autobuses, aunque es cierto que los efectos de la crisis en las inversiones en ingeniería civil y construcción privada han golpeado negativamente a los resultados de esta división, al tiempo que mermado los efectos positivos de tales sinergias. Desde luego ─como ya apuntábamos en una entrada publicada en esta misma web-blog con fecha 27.10.2014─ tal desinversión habría supuesto un cambio radical de táctica por parte del grupo sueco, que lleva muchos años impulsando su división de maquinaria para obras a través de diversas adquisiciones de compañías rivales.

Por el momento, la demanda de maquinaria para la construcción crece en Norteamérica pero acelera su caída en China, mientras que en Europa, el tirón de la economía británica y la aún apreciable fortaleza de las de Alemania y Francia, han hecho crecer en un 10 por ciento la demanda de la maquinaria de obras, pero la evolución a la baja de la economía rusa y la de alguna de las de los países antes mencionados, han desencadenado una sensible contracción de aquella demanda en meses recientes.

Polonia, el país más perjudicado

Pues bien, Olof Persson no se ha deshecho de su división Volvo CE sino que ha tomado medidas drásticas de reorganización industrial, optando por trasladar toda la producción de palas cargadoras con retroexcavadora y motoniveladoras desde Wroclaw (Polonia), Shippensburg (EEUU) y Pederneiras (Brasil) a su compañía filial china SDLG. Las motoniveladoras se construían hasta ahora en Shippensburg  y Pederneiras, mientras que las palas cargadoras con retroexcavadora se fabricaban en Pederneiras y Wroclaw. Como consecuencia de esta decisión, la planta de Volvo CE en Wroclaw será cerrada y Polonia será el país que lleve la peor parte.


La producción de las motoniveladoras Volvo también
va a ser transferida a la china SDLG
La medida va a suponer el despido de un millar de personas, que forman parte de un nuevo plan para despedir a 3.000 personas más ─número aún no confirmado por Volvo─ que vendrían a sumarse a las 4.400 que ya se habían anunciado previamente en un plan para recortar los gastos del grupo sueco en 6.500 millones de coronas (unos 704 millones de euros), elevando con ello dicho objetivo a 10.000 millones de coronas con respecto a 2012. Naturalmente, todos estos recortes tienen un coste muy alto que ahora se estima que habría pasado de los 5,000 millones de coronas previstos inicialmente a 6.000 o incluso 7.000 millones.

Está claro pues que Olof Persson ha decidido coger el toro por los cuernos y poner orden en una organización que en la época de bonanza, bajo el mandato de Leif Johansson, se habría sobredimensionado excesivamente. Ahora le ha tocado el turno a la división de maquinaria de obras del grupo Volvo, pero según anunció también el propio Persson durante la presentación de los resultados financieros de éste en el tercer trimestre, el paso siguiente puede ser la división de tecnología de la información y servicios informáticos, que, desde luego, está en la lista de Persson.

En cuanto a Shandong Lingong Contruction Machinery (SDLG), se trata de una compañía creada en 1972, que tiene su sede en el polígono industrial Lingong, en la zona de desarrollo económico de Linyl, ciudad perteneciente a la provincia china de Shandong.

Su cooperación con el grupo sueco Volvo se inició en 2006, lo que ayudó mucho a la internacionalización de SDGL.