sábado, 22 de noviembre de 2014

NUEVA DOSIS DE DINERO PARA LA INDUSTRIA DEL AUTOMÓVIL

- El gobierno prorroga el PIVE 6 e inyecta otros 70 millones de euros para acabar 2014, haciéndolo con carácter retroactivo a noviembre


MADRID ─ La industria española de automóvil ha recibido una nueva dosis de dinero para evitar que pueda caer en la fase de síndrome de abstinencia. En el consejo de ministros del viernes último se tomó la decisión de acceder a las demandas del sector y se anunció que se había habilitado un nuevo fondo de 70 millones de euros para prolongar el PIVE 6 hasta finales de 2014, facilitando de esta forma el enlace con el PIVE 7 que ya está anunciado para 2015 y al que se dotará de 175 millones. Eso sí, el gobierno no ha cedido del todo a la presión del lobby automovilístico, que reclamaba 75 millones para esta secuela del PIVE 6. No, el gobierno ha dado sólo 70 millones y hasta es posible que saque pecho para presumir de no haber cedido. ¡Lamentable!. Como le dijimos hace pocas semanas al secretario de estado de Comercio del Ministerio de Economía y Hacienda, Jaime García-Legaz, van a tener muy difícil poner fin a la dinámica en que han entrado, por mucho que él sugiriese que cuando las ventas de automóviles recuperen el nivel de 1,2 millones de unidades al año podría ser un buen momento para acabar con las ayudas a la industria del automóvil.

El 29 de octubre último, se agotaron los 175 millones de euros previstos para el PIVE 6 y aunque ya se contaba con un PIVE 7 dotado de un fondo similar para 2015, las plañideras de la industria del automóvil empezaron a clamar por una hijuela del PIVE 6 con que llegar hasta finales de año. A comienzos del presente mes, desde ANIACAM se reclamaban tales ayudas pues con ellas se podría conseguir que 2014 se cerrase con 850.000 turismos matriculados, en lugar de con 820.000 que era su previsión de no prolongarse el PIVE 6.

Al conocerse la noticia de la ampliación del PIVE 6, GANVAM ha difundido un comunicado en el que prevé que con la prolongación del PIVE 6 se llegará a 860.000 vehículos matriculados en 2014; esto es, 10.000 más que ANIACAM ─¿una estimación fundamentada o una estimación parecida para diferenciarse un poco?. ANFAC ha llevado esa previsión hasta las 865.000 unidades. ¿Quien da más?.



Pues Peugeot da más, mucho más: nada menos que un millón de unidades. ¡Toma ya!

Vamos que o ANIACAM, GANVAM y ANFAC no han hecho bien los cálculos, o el anuncio de esta prórroga del PIVE 6 está produciendo ya alguna alucinación. También podría ser que la que haya echado mal las cuentas haya sido Peugeot, o incluso que su pronóstico se refiera al mercado total, incluyendo vehículos comerciales e industriales.

En fin como lo de lanzar previsiones es gratis y ya no se tiene el menor pudor en corregirlas ─casi siempre ignorarlas─ cuando no se cumplen, pues la cosa no tiene mayor importancia, salvo para los que tratamos de mantener un mínimo de seriedad y los pies bien pegados al suelo.


Una dinámica difícil de interrumpir


Lo que resulta increíble es que el gobierno español se haya dejado llevar a una dinámica como ésta. Es de libro que todo plan de ayudas es muy fácil de poner en marcha pero extraordinariamente difícil de detener. Lo mismo que es de libro que en toda ayuda a un determinado sector subyace un agravio comparativo para otros muchos que no la reciben.


Encima, la prolongación del PIVE 6 tiene ese toque chapucero que desgraciadamente caracteriza desde hace tiempo a nuestros gobernantes. Así, el jueves último, el director general de Industria y PYMES, Víctor Audera, daba por hecho que la ampliación del PIVE 6 se iba a aprobar en el consejo de ministros del próximo día 28 de este mismo mes, por lo que saldría publicada en el BOE del sábado 29, por lo que su aplicación quedaba restringida en la práctica al mes de diciembre.

Pero en la rueda de prensa en que informaba el viernes último de los acuerdos tomados en el consejo de ministros que acababa de tener lugar, la vicepresidente Soraya Sáenz de Santamaría ─¡Mi palabra, es Ley!─ anunció que la prórroga iba a tener, como decíamos, efectos retroactivos y que a ella podrían acogerse desde mañana mismo los compradores que deseen adquirir un vehículo nuevo, aunque mucho nos tememos que la entrega del mismo a los correspondientes compradores se vea demorada unos días, ya que cuesta creer que los concesionarios vayan a arriesgarse a tramitar los descuentos de 1.000 euros de su parte y otros 1.000 del gobierno sin que la medida haya salido publicada en el BOE.

Indudablemente, la hijuela del PIVE 6 contribuirá a que muchos concesionarios puedan alcanzar e incluso superar sus objetivos de venta, beneficiándose de los rápeles correspondientes y nos alegramos por ellos, pero no nos negarán que las ayudas al sector están falseando la realidad del mismo. Está muy bien que se trate de preservar el empleo pero siempre seguiremos formulando la misma pregunta: ¿por qué en un sector y no en otros?.

Cuando se nos insiste en que favorecer las ventas de automóviles contribuye a elevar la recaudación de impuestos, siempre respondemos que favorecer la supervivencia de otros sectores de actividad industrial y comercial también aportaría más recaudación de impuestos. ¿Cuántos impuestos recogería el MInisterio de Hacienda de esos casi 2 millones de parados de larga duración con más de 45 años de edad, si todos o al menos una parte de ellos estuvieran trabajando?.

Es posible que con ayudas a otros sectores en su momento, ahora no estuviésemos ante una cifra tan terrible. Pero, al final, la discusión suele terminar en aquello de: ¡Pues oye, que los demás sectores se preocupen de reclamar ayudas también para ellos!.

Vamos que hasta el propio gobierno fomenta aquello de que el que no llora no mama.