lunes, 5 de octubre de 2015

NAVISTAR FABRICARÁ CAMIONES DE TONELAJE MEDIO PARA GENERAL MOTORS

General Motors volverá así a un segmento de mercado que abandonó hace seis años, forzada por la crisis de 2008


Las ventas del TerraStar que con sus propios motores ya hace Navistar,
podrían verse perjudicadas por el futuro modelo ensamblado para GM
MADRID ─ General Motors (GM) y Navistar han firmado un acuerdo por el que la primera suministrará componentes y motores a la segunda para que ésta inicie la producción de camiones de tonelaje medio  (clases 4, 5 y 6 según la típica segmentación norteamericana) en su planta de Springfield (Ohio) a partir de 2018. Los vehículos llevarán sólo la marca Chevrolet y no la marca GMC que GM ha usado frecuentemente en el ámbito de los camiones, y serán vendidos a través de las redes comerciales de ambas compañías.

A tal fin, Navistar contratará 300 nuevos trabajadores en la planta mencionada e invertirá 12 millones de dólares (unos 10,7 millones de euros al cambio actual) en acondicionar esa planta para la producción de los nuevos camiones. Se desconoce el número de unidades que Navistar ensamblará para GM en el marco de este acuerdo.

El acuerdo representa una nueva aproximación entre Navistar y GM, tras el fallido acuerdo que ambas compañías firmaron en diciembre de 2007 y que debería haberse llevado a término en el transcurso de 2008, siendo abortado muy poco tiempo después al declararse GM en bancarrota. El planteamiento de aquel acuerdo era que GM vendería a Navistar sus modelos propios GMC Topkick y Chevrolet Kodiac.

Dado que se ha descartado el uso de la marca GMC en los camiones que Navistar fabrique a partir de 2018 para GM y que se piensa usar sólo la marca Chevrolet, como se ha indicado ya en párrafos previos, cabe pensar que también se vuelva a usar la denominación Kodiac para el modelo que construya Navistar, aunque este extremo no ha sido confirmado por GM.

Poco antes de comenzar el verano último, se anunciaba que GM y la japonesa Isuzu ─compañías que a lo largo de su historia han mantenido con frecuencia relaciones industriales, llegando incluso la primera a participar en el capital de la segunda─ habían firmado un acuerdo por el que los japoneses suministrarían camiones de su serie N a los estadounidenses para que éstos los vendieran en EEUU.

Aunque aún no se conocen demasiados detalles de los términos de este otro acuerdo, sí se sabe que el 80 por ciento de esos camiones irán propulsados por el motor Diesel de Isuzu y que el resto llevará los motores de gasolina con 8 cilindros en V y 6 litros de cilindrada que fabrica GM. En este último caso los motores GM serán montados en los vehículos Isuzu en una factoría que un socio de la firma japonesa tiene en Estados Unidos.

El acuerdo con Navistar supone para GM un paso más en el ansiado retorno al mundo de los camiones. Como la relación de GM con los vehículos industriales puede suponer una novedad para los lectores más jóvenes, recordaremos que la presencia de esta compañía en ese mercado fue muy importante durante muchísimos años y que aunque en 1988 decidiese desprenderse de los GMC pesados (clase  7, más de 15 toneladas de peso con carga) vendiéndoselos a Volvo, en 2006 GM todavía construía con las marcas Chevrolet y GMC 40.800 unidades de este tipo y vendía 59.000, logrando una cuota de mercado de entre el 10 y el 12 por ciento en esos segmentos